lira: (Stock: Skeleton hand)
Y ocurrió. Roxette vino a Chile. Fui al concierto.

Cuando digo que para mí no era simplemente un concierto, la gente no lo entiende. Cuando le dije a mi jefe que si no me daba el día libre, pues renunciaba, no estaba bromeando, aunque nos riéramos los dos. No, para mí era algo más importante que la vida misma. Si me hubiesen cobrado diez veces más por la entrada, lo hubiese pagado, así no hubiese podido comer más que ramen por meses...

Era nuestra promesa. Era uno de nuestros sueños.

Anoche fui por los dos. Corrí desesperadamente por los pasillos en cuanto cortaron mi entrada murmurando tu nombre. Era nuestro concierto. Tenía que estar adelante, tenía que ser un momento mágico.

Nuestra canción fue la tercera que cantaron, y lloré mientras la cantaba a gritos. Lloré de agradecimiento, por poder estar allí. Y lloré de pena, porque estaba sola. Porque no estabas allí, y no había nadie más para tomar mi mano en tu lugar.

Creo que hacía tiempo que no me sentía tan sola como anoche. Fue extraño, fue.... felicidad intensa y tristeza profunda al mismo tiempo.

Nunca voy a poder hacer realidad los sueños que teníamos los dos. De nuestras promesas, probablemente esta sea la única que voy a poder cumplir. Me siento horriblemente fracasda por ello, pero es algo que debo asumir si pretendo seguir adelante.

Es raro. Creí que me sentiría mejor. Que un peso se quitaría de sobre mis hombros.

Que, tal vez, podría extrañarte un poco menos.

Pero el caso es que te extraño más. Que de pronto mi propia soledad me pesó encima más que nunca, allí en medio de otras mil cuatrocientas personas que no eran tú, ninguna tomando mi mano, ninguna llorando de felicidad cuando empezaron a sonar los acordes de la tercera canción... porque tuve que cantar por los dos, y en mis sueños nunca era así.

Soy feliz de haber ido. Me siento orgullosa de haber cumplido la promesa. Sé que hice lo correcto yendo, que no podría haber sido de otro modo.

Sólo desearía que, por una vez, la felicidad me supiera un poco menos amarga.
lira: (Just be Friends)
Les he cerrado la puerta a tus recuerdos por tanto, tanto tiempo. Saben agrios, saben a todo aquello en el mundo que te hace querer vomitar. Vomitar no el est√≥mago. Vomitarte t√ļ mismo. Darte vuelta de adentro hacia afuera como un jersey.

¬ŅTe quiero todav√≠a, o s√≥lo te odio? S√© que no me eres indiferente. Tu presencia azota mi alma cuando la dejo asomarse. Golpe seco. Duele. Pero hay dolores tibios y dolores infames.

Tal vez te quiero. Tal vez te odio. Tal vez te extra√Īo. Tal vez. Jam√°s podr√© borrarte porque te imprimiste en cada recoveco de mi cerebro con la tinta indeleble de los amantes verdaderos.

Y s√© que t√ļ tampoco puedes borrarme a m√≠. Y saberlo me hace sentir un poco menos d√©bil. Tal vez no me quieres ni me odias ni me extra√Īas, pero existo en t√≠ y no puedes hacer nada al respecto.

Llevo nuestros momentos de dicha hechos fogonazos de amor, retazos de sonrisas. Llevo nuestras batallas grabadas en las mu√Īecas. Restos de gaseosa de naranja en el muro, olor a almendras en el sof√°. Te amo. Te odio. Por favor, ya no m√°s peleas, no quiero perderte. Ya no me grites. ¬ŅO he sido yo quien te ha gritado?

Tengo a√ļn el contorno de tu boca en la punta de la lengua, el ardor rasposo de tus besos cuando no te afeitabas, el sonsonete absurdo de tu voz cuando le hablabas al gato, el tacto √°spero de tus u√Īas quebradizas de tanto rasguear la guitarra.

No sé ya qué es lo que pones en movimiento en mi interior cuando te recuerdo. Pero lo mueves. Y no sé si eso sea malo del todo.

Blooming a fleeting moment, the dusk scatters and my memories build up, sweep away
Hauling it closer, almost grabbing it
One-sided love that sways from a touch.
lira: (Stock: Skeleton hand)
Happy birthday, baby. I love you so, so much.
I miss you, everyday. I still need you, you know.
I still cry when I remember you're gone. I still smile when I think of us back then.

(We were so young, so careless, so silly. But we were happy with our hopes, with our infant feelings, with our endless dreams).

A part of me will always remain yours. You'll always be precious to me.

Thank you so much for teaching me that love is a real thing.
Thank you for teaching me I can be loved just the way I am.
Thank you for showing me how pure a friendship can be.

Happy birthday, baby. Thank you so much for having existed.
lira: (Default)
Happy birthday, baby. I love you so, so much.
I miss you, everyday. I still need you, you know.
I still cry when I remember you're gone. I still smile when I think of us back then.

(We were so young, so careless, so silly. But we were happy with our hopes, with our infant feelings, with our endless dreams).

A part of me will always remain yours. You'll always be precious to me.

Thank you so much for teaching me that love is a real thing.
Thank you for teaching me I can be loved just the way I am.
Thank you for showing me how pure a friendship can be.

Happy birthday, baby. Thank you so much for having existed.
lira: (Hiroki: Keep silent)
I know perfectly well what I want as my birthday present tomorrow. But it's the one thing I will not receive, under any circumstance.

I want... for you to remember. Que me digas "happy birthday. I still care about you. A volte mi manchi un sacco".

Pero no lo dirás, perche non é vero. Porque la persona que estás extrañando en estos momentos no soy yo.

And I'm just stupid.

O, che guaio. Che cosa ho fatto. O signore salvami. Dov'era la mia testa? L'ho perduta, l'ho perduta.

And I totally shouldn't be thinking of you at all. Ho detto che ti odiavo. Sigo intentando hacerlo. Ma purtroppo mi manchi piú di quanto possa io odiarti.

Ed é l'unica cosa che dessidero veramente. Y me doy rabia por ello. Please, stupid feelings, get lost in translation.
lira: (Default)
I know perfectly well what I want as my birthday present tomorrow. But it's the one thing I will not receive, under any circumstance.

I want... for you to remember. Que me digas "happy birthday. I still care about you. A volte mi manchi un sacco".

Pero no lo dirás, perche non é vero. Porque la persona que estás extrañando en estos momentos no soy yo.

And I'm just stupid.

O, che guaio. Che cosa ho fatto. O signore salvami. Dov'era la mia testa? L'ho perduta, l'ho perduta.

And I totally shouldn't be thinking of you at all. Ho detto che ti odiavo. Sigo intentando hacerlo. Ma purtroppo mi manchi piú di quanto possa io odiarti.

Ed é l'unica cosa che dessidero veramente. Y me doy rabia por ello. Please, stupid feelings, get lost in translation.
lira: (Usagi: lying down)
I miss you. Fuck my life.
lira: (Default)
I miss you. Fuck my life.
lira: (Anemone: at my feet)
Le descubri√≥ una tarde mientras estaba sentada en el sof√° de su casa con la persona que le hac√≠a latir el coraz√≥n de aquel modo tan ajeno. Sinti√≥ su presencia mientras miraba la l√≠nea de la nariz de la chica, mientras se perd√≠a en sus pesta√Īas largas, mientras dejaba que su olor se le subiera hasta el cerebro y la llenase de ideas sin sentido. Cuando la chica habl√≥ sobre la persona que amaba, entonces le vio.

Era peque√Īo y temblaba como la superficie del agua de un lago. Estaba asustado, aterrado de ser descubierto, encogido como pod√≠a en lo m√°s hondo del coraz√≥n de ella.

"Ah" se dijo ella al descubrirle. "As√≠ que eso era... este dolor raro en mi pecho, estas ganas de echarme a llorar y salir huyendo... as√≠ que eras t√ļ..."

El peque√Īo tembloroso asinti√≥ con la cabeza. "No es mi culpa" gimi√≥. "No es mi culpa, soy inocente... yo no ped√≠ nacer, yo no ped√≠ surgir de pronto aqu√≠... ¬°t√ļ me llamaste, t√ļ me desabas!"

Ella sonri√≥ con tristeza. S√≠, le hab√≠a esperado tanto tiempo, tantas veces hab√≠a esperado top√°rselo dando brincos en su coraz√≥n helado trayendo consigo el deshielo y los primeros albores de la primavera. Pero no de ese modo. Pero no invocado por la chica de pesta√Īas largas que amaba a otra persona. No as√≠.

"No puedo dejarte vivir" murmuró ella, y supo de inmediato que él lo sabía y por eso temblaba. "No puedo dejarte crecer, no... te quiero aquí. No quiero este dolor raro, estás lágrimas, estas ganas de huir. No puedo huir ahora".

√Čl se ovill√≥ all√≠ en el rinc√≥n de coraz√≥n donde hab√≠a nacido, lamentando su suerte de amor no requerido, deseando que todo fuese r√°pido y sin dolor por el bien de ambos, por el bien de ese coraz√≥n que hab√≠a sufrido tanto ya antes y que hab√≠a esperado a√Īos hasta atreverse a dar a luz a uno como √©l, y por el bien de esa muchacha que era su madre y que ahora abrazaba a la chica de pesta√Īas largas d√°ndole consejos para amar a otra, trag√°ndose las l√°grimas como mejor pod√≠a. Sab√≠a que m√°s tarde ella llorar√≠a abraz√°ndolo cuando estuviesen a solas, que le pedir√≠a disculpas y le llenar√≠a de besos tristes, para luego encerrarlo en alg√ļn rinc√≥n entre la esquina del olvido y la indiferencia, donde le dejar√≠a morirse de hambre y podrirse.

Lo sabía. Y tal vez era mejor así.

Y sin embargo no podía evitar derramar todas las lágrimas que ella sorbía, puesto que había nacido de un deseo de ella y había deseado tanto poder hacerla feliz y traerle la primavera...

Mientras ella por fin perd√≠a su autocontrol y confesaba a medias su existencia, cuando la chica de pesta√Īas largas que ten√≠a entre los brazos murmuraba suavemente un afilado "lo siento"...

Cuando ella acompa√Ī√≥ a la chica afuera para que tomase un taxi y regresase a casa...

Hizo un √ļltimo y √ļnico ruego, su peque√Īo chillido de agon√≠a inminente: "un beso... s√≥lo uno... por favor...". Ella le mir√≥ los labios a la chica un segundo y r√°pidamente le bes√≥ la mejilla, para luego regresar a casa sin mirar hacia atr√°s, para empaparse la ropa de perfume intentando sacarse su olor del alma, para de hecho abrazarlo a √©l y llorar a gritos mientras le azotaba su peque√Īa cabeza contra las paredes de hielo.

√Čl no muri√≥ con eso, por supuesto. Oh, claro que no. √Čl a√ļn gimotea cada vez que ella piensa en la l√≠nea del perfil de la chica, cada vez que recuerda el calor de sus manos en las suyas o el olor de su cabello bajo su nariz. Su peque√Īa existencia neonata yace golpeada y herida de muerte en aquel rinc√≥n ingrato e infame entre el olvido y la indiferencia, llorosa, moribunda, so√Īando con el perfume de la primavera, la risa de su madre y el deshielo que no pudo traerle.

Ella por su parte hace lo que puede por hacer oidos sordos a sus llantos de dolor, por no ver las manchas de su sangre en las paredes de su propio corazón helado, intentando ser fuerte y no compadecerse, prometiéndose a sí misma que un día dará a luz a otro, a uno que no tendrá que matar, a uno que podrá dejar crecer, hacerse grande, enorme, tanto que la llenará por dentro y la hará estallar de dicha.

Espera que al menos los gemidos cesen pronto. Ambos desean que su muerte sea r√°pida y lo m√°s indolora posible.

√Čl se lo merece.
lira: (Default)
Le descubri√≥ una tarde mientras estaba sentada en el sof√° de su casa con la persona que le hac√≠a latir el coraz√≥n de aquel modo tan ajeno. Sinti√≥ su presencia mientras miraba la l√≠nea de la nariz de la chica, mientras se perd√≠a en sus pesta√Īas largas, mientras dejaba que su olor se le subiera hasta el cerebro y la llenase de ideas sin sentido. Cuando la chica habl√≥ sobre la persona que amaba, entonces le vio.

Era peque√Īo y temblaba como la superficie del agua de un lago. Estaba asustado, aterrado de ser descubierto, encogido como pod√≠a en lo m√°s hondo del coraz√≥n de ella.

"Ah" se dijo ella al descubrirle. "As√≠ que eso era... este dolor raro en mi pecho, estas ganas de echarme a llorar y salir huyendo... as√≠ que eras t√ļ..."

El peque√Īo tembloroso asinti√≥ con la cabeza. "No es mi culpa" gimi√≥. "No es mi culpa, soy inocente... yo no ped√≠ nacer, yo no ped√≠ surgir de pronto aqu√≠... ¬°t√ļ me llamaste, t√ļ me desabas!"

Ella sonri√≥ con tristeza. S√≠, le hab√≠a esperado tanto tiempo, tantas veces hab√≠a esperado top√°rselo dando brincos en su coraz√≥n helado trayendo consigo el deshielo y los primeros albores de la primavera. Pero no de ese modo. Pero no invocado por la chica de pesta√Īas largas que amaba a otra persona. No as√≠.

"No puedo dejarte vivir" murmuró ella, y supo de inmediato que él lo sabía y por eso temblaba. "No puedo dejarte crecer, no... te quiero aquí. No quiero este dolor raro, estás lágrimas, estas ganas de huir. No puedo huir ahora".

√Čl se ovill√≥ all√≠ en el rinc√≥n de coraz√≥n donde hab√≠a nacido, lamentando su suerte de amor no requerido, deseando que todo fuese r√°pido y sin dolor por el bien de ambos, por el bien de ese coraz√≥n que hab√≠a sufrido tanto ya antes y que hab√≠a esperado a√Īos hasta atreverse a dar a luz a uno como √©l, y por el bien de esa muchacha que era su madre y que ahora abrazaba a la chica de pesta√Īas largas d√°ndole consejos para amar a otra, trag√°ndose las l√°grimas como mejor pod√≠a. Sab√≠a que m√°s tarde ella llorar√≠a abraz√°ndolo cuando estuviesen a solas, que le pedir√≠a disculpas y le llenar√≠a de besos tristes, para luego encerrarlo en alg√ļn rinc√≥n entre la esquina del olvido y la indiferencia, donde le dejar√≠a morirse de hambre y podrirse.

Lo sabía. Y tal vez era mejor así.

Y sin embargo no podía evitar derramar todas las lágrimas que ella sorbía, puesto que había nacido de un deseo de ella y había deseado tanto poder hacerla feliz y traerle la primavera...

Mientras ella por fin perd√≠a su autocontrol y confesaba a medias su existencia, cuando la chica de pesta√Īas largas que ten√≠a entre los brazos murmuraba suavemente un afilado "lo siento"...

Cuando ella acompa√Ī√≥ a la chica afuera para que tomase un taxi y regresase a casa...

Hizo un √ļltimo y √ļnico ruego, su peque√Īo chillido de agon√≠a inminente: "un beso... s√≥lo uno... por favor...". Ella le mir√≥ los labios a la chica un segundo y r√°pidamente le bes√≥ la mejilla, para luego regresar a casa sin mirar hacia atr√°s, para empaparse la ropa de perfume intentando sacarse su olor del alma, para de hecho abrazarlo a √©l y llorar a gritos mientras le azotaba su peque√Īa cabeza contra las paredes de hielo.

√Čl no muri√≥ con eso, por supuesto. Oh, claro que no. √Čl a√ļn gimotea cada vez que ella piensa en la l√≠nea del perfil de la chica, cada vez que recuerda el calor de sus manos en las suyas o el olor de su cabello bajo su nariz. Su peque√Īa existencia neonata yace golpeada y herida de muerte en aquel rinc√≥n ingrato e infame entre el olvido y la indiferencia, llorosa, moribunda, so√Īando con el perfume de la primavera, la risa de su madre y el deshielo que no pudo traerle.

Ella por su parte hace lo que puede por hacer oidos sordos a sus llantos de dolor, por no ver las manchas de su sangre en las paredes de su propio corazón helado, intentando ser fuerte y no compadecerse, prometiéndose a sí misma que un día dará a luz a otro, a uno que no tendrá que matar, a uno que podrá dejar crecer, hacerse grande, enorme, tanto que la llenará por dentro y la hará estallar de dicha.

Espera que al menos los gemidos cesen pronto. Ambos desean que su muerte sea r√°pida y lo m√°s indolora posible.

√Čl se lo merece.

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